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4‑HO‑MET y 4‑PrO‑MET: El auge de las triptaminas sintéticas

Es posible que te haya pasado. Estás haciendo scroll por una conocida red social y el algoritmo te sirve un anuncio con una estética impecable: frascos de diseño minimalista, gominolas de colores vibrantes o "gotas mágicas" que prometen un viaje psicodélico pleno, pero con una etiqueta que reza "100% legal". Pero, ¿qué hay realmente dentro de ese frasco?

La respuesta corta es que no hay extractos de hongo, sino compuestos sintetizados en laboratorio, con un perfil de seguridad mucho menos conocido. Nos encontramos ante la proliferación de nuevas sustancias psicoactivas, un fenómeno que ha transformado el panorama del consumo en el siglo XXI. Específicamente, estos productos suelen contener triptaminas sustituidas, una clase de compuestos diseñados en laboratorio para emular la estructura y parte del perfil de efectos de la psilocibina y la psilocina clásicas.

En este artículo vamos a diseccionar a los dos protagonistas actuales de este mercado: la 4-HO-MET (C13H18N2O) —también comercializada bajo nombres como "Methylcybin", "Colour" o "Metocina"—, un compuesto ya establecido en el mundo de los Research Chemicals, y su evolución más reciente, la 4-PrO-MET.

En 2025, la 4‑PrO‑MET empezó a ganar visibilidad en redes y foros, y poco después se incorporó a la oferta de productos comercializados como 'legales' dentro del circuito de nuevas sustancias psicoactivas. Es el resultado de ingeniería química: modifican ligeramente una molécula vigilada para crear una nueva entidad que, teóricamente, esquive las leyes vigentes sin perder su potencia, en un mercado que cambia cada pocos meses.

Qué tienen en común las triptaminas sintéticas y la psilocibina

Para entender por qué estas gotas o gominolas tienen efecto, debemos mirar bajo el microscopio. Aunque los nombres son técnicos, la idea es sencilla.

Todas estas sustancias pertenecen a la familia de las triptaminas, un tipo específico de indolalquilaminas. Comparten un esqueleto común: un núcleo de indol (la estructura base) y una cadena lateral. Esta es la misma arquitectura que utiliza la naturaleza para construir la psilocibina y la psilocina en los hongos Psilocybe cubensis.

4-HO-MET (Metocina): El "primo" sintético de la psilocina

Para entenderlo, debemos mirar la química. Cuando se consumen setas mágicas, el cuerpo convierte la psilocibina en psilocina (4-HO-DMT), que es la molécula que realmente activa el cerebro. La 4-HO-MET es un análogo estructural cercano de esa psilocina activa.

La 4-HO-MET fue sintetizada por primera vez por Alexander Shulgin y documentada en su libro TiHKAL (1997), y comenzó a circular como research chemical en la década de 2000.

Estructura molecular de 4-HO-MET (4-hydroxy-N-methyl-N-ethyltryptamine) en 3D
Estructura molecular de 4-HO-MET, también conocida como Metocina

A nivel estructural, la diferencia parece casi insignificante: en la "cola" de la molécula, un grupo metilo ha sido sustituido por un grupo etilo. Sin embargo, en farmacología, esos pequeños cambios pueden alterar la afinidad y la dinámica de unión al receptor.

Esta modificación hace que la molécula sea más lipofílica (más soluble en grasas) por pura lógica fisicoquímica. ¿Por qué importa esto? Porque podría facilitar su paso a través de la barrera hematoencefálica, el "filtro" de seguridad de tu cerebro. Al cruzar esta barrera con una agilidad distinta a la de la psilocina natural, la 4-HO-MET podría modificar la rapidez con la que aparece el efecto subjetivo, cambiando la dinámica de la experiencia.

Conviene matizar que sin estudios farmacocinéticos comparativos en humanos (p. ej., inicio, concentraciones plasmáticas y tiempos), esta relación debe considerarse una hipótesis razonable basada en fisicoquímica y reportes, no una conclusión.

La 4-PrO-MET: El profármaco

Aquí es donde entra la novedad vista recientemente publicitada en redes sociales. La 4‑PrO‑MET se comercializa y se describe como un profármaco, es decir, una molécula diseñada para transformarse en otra más activa dentro del cuerpo.

Por sí misma, su actividad directa parece limitada: funciona sobre todo como vehículo de transporte. Los químicos han tomado la 4‑HO‑MET y le han añadido un 'escudo' protector (un grupo propionato) en una posición específica.

  1. Estabilidad: La psilocina y la 4-HO-MET se oxidan muy rápido al contacto con el aire (por eso las setas se ponen azules/negras al cortarlas). La 4-PrO-MET, gracias a este escudo, se presenta como más estable y fácil de comercializar en pastillas o gotas sin degradarse.
  2. El truco biológico: Cuando ingieres 4-PrO-MET, tu cuerpo actúa como un laboratorio. Las enzimas de tu sistema digestivo y sangre romperían ese escudo (hidrólisis), liberando la 4-HO-MET activa en tu torrente sanguíneo.

Este mecanismo sintético imita con bastante exactitud la estrategia natural de la psilocibina. La psilocibina natural también es un profármaco; tu cuerpo debe convertirla en psilocina para que sientas sus efectos psicoactivos. La diferencia es que la psilocibina la fabrica un hongo para defenderse, mientras que la 4-PrO-MET se fabrica en laboratorio para defenderse de la oxidación... y de la legislación vigente.

Efectos de 4-HO-MET(metocina) y 4-PrO-MET

La 4-HO-MET (y su profármaco 4-PrO-MET) son moléculas aisladas que 'recortan' parte de esa experiencia completa. En los foros se les conoce como 'shrooms lite' o 'psilocibina recreativa', no porque sean débiles, sino porque tienden a describirse como menos cargadas de profundidad emocional y peso introspectivo (especialmente a dosis bajas-medias) que las Psilocybe, amplificando a cambio la distorsión visual. Es una experiencia más quirúrgica y menos orgánica.

Predominio visual y estimulación perceptiva

Lo primero que muchos usuarios reportan es una carga visual desproporcionada (de ahí el sobrenombre "colours"). Mientras que con las setas las visiones suelen acompañar a una emoción profunda, la 4-HO-MET es frecuentemente descrita como una experiencia visualmente abrumadora, con dosis relativamente bajas.

  • Los colores se saturan hasta niveles artificiales.
  • Las geometrías son rápidas, nítidas y muy persistentes.
  • Para el usuario inexperto, esto resulta muy atractivo: es divertido e impresionante, sin el peso emocional que a veces acompaña a una ingesta de setas.

Sensación de control, ego intacto y sus riesgos

Las cifras de dosis y tiempos que se mencionan a continuación son orientativas y provienen principalmente de reportes de usuarios en base a experiencias personales. No equivalen a resultados de ensayos clínicos ni garantizan seguridad.

La gran diferencia —y el gran peligro— radica en lo que llamamos headspace o espacio mental. La psilocibina clásica tiende a disolver el ego, provocando una fusión con el entorno que puede ser mística o aterradora. La 4-HO-MET, en rangos orientativos de dosis basados en reportes (de 15 a 20 mg ), suele mantener el ego intacto. Algunos usuarios reportan que se sienten lúcidos, capaces de hablar y socializar mientras las paredes se derriten a su alrededor.

Curva de respuesta no lineal y escalada de ansiedad

Aquí es donde se debe pedir prudencia y escepticismo ante los anuncios de "Magic Drops". Que la sustancia sea menos introspectiva no significa que sea inofensiva. Existe una curva de respuesta no lineal:

  1. En dosis bajas/medias, parece una experiencia de consumo 'casual' que puede invitar a subestimar el riesgo.
  2. Al superar los 25-30 mg (como rango orientativo), el perfil cambia drásticamente. La supuesta "lucidez" colapsa y pueden aparecer cuadros de confusión severa, bucles de pensamiento y ansiedad paranoide, idénticos a un "mal viaje" de setas de alta potencia. El problema es que muchos usuarios, confiados por la fama de psicodélico de baja intensidad, dosifican al alza sin respeto.

Inicio retardado y riesgo de redosificación en profármacos

En el caso del nuevo derivado 4-PrO-MET, es fundamental tener en cuenta su mecanismo de profármaco explicado anteriormente

  • Inicio retardado: Mientras que la 4-HO-MET o el lemon tek de setas pueden subir en 20-30 minutos, la 4-PrO-MET debe ser procesada por tu hígado primero. El inicio puede retrasarse hasta los 45-60 minutos (estimación), e incluso más según el metabolismo individual y el contenido gástrico.
  • El riesgo de redosificación: El error clásico del novato es pensar: "Esto no me ha hecho nada, me voy a tomar otra gota/pastilla". Cuando la primera dosis finalmente se metaboliza y se suma a la segunda, el usuario se encuentra catapultado a una experiencia de intensidad ingobernable.

Esta metabolización escalonada hace que, cuando finalmente despega, el pico pueda sentirse más repentino e intenso de lo que el usuario esperaba, sobre todo si ha redosificado antes de tiempo.

¿Cómo es posible que una empresa te envíe por correo una sustancia con efectos casi idénticos a los de las drogas máxima restricción? La respuesta no está en la biología, sino en la burocracia.

Vivimos en un escenario europeo fragmentado. Mientras países como el Reino Unido intentaron cortar por lo sano con su Psychoactive Substances Act (prohibiendo cualquier cosa que altere la mente, excepto el alcohol, la cafeína y la nicotina), gran parte de Europa —incluida España— sigue operando bajo sistemas de "listas cerradas" o nominativas.

El sistema de prohibición por listas y sus límites

El sistema funciona así: para que una sustancia sea ilegal, debe aparecer escrita con nombre y apellidos en el Boletín Oficial del Estado (o su equivalente europeo).

  1. Las autoridades detectan una sustancia (por ejemplo, la 4-HO-MET) y tardan meses o años en analizarla, clasificarla y prohibirla.
  2. En el momento en que entra en la lista negra, los laboratorios (generalmente en Asia o Países Bajos) ya tienen lista la siguiente iteración.
  3. Aquí nace la 4-PrO-MET. Al añadir ese grupo "propionato" que mencionamos antes, la molécula cambia de nombre. Legalmente, ya no es la sustancia prohibida. Es una sustancia "nueva" que aún no existe para la ley. Hasta que las autoridades la identifiquen, evalúen el riesgo y la incluyan en las listas, pueden pasar meses o años.

Sin embargo, el cerco se está estrechando. Aunque muchos países siguen operando con este sistema lento de “lista cerrada” (prohibición sustancia por sustancia), otros territorios europeos como Alemania (con su NpSG) o Reino Unido ya aplican leyes de “grupos” o “análogos”. Estas normativas prohíben familias químicas enteras por definición y reducen drásticamente la utilidad de ir modificando la molécula: si una sustancia encaja estructuralmente dentro de la familia ya fiscalizada, puede considerarse ilegal automáticamente, tenga o no un nombre nuevo.

La trampa de los ésteres: Cómo la química burla la ley

Estructura molecular de 4-prO-MET (4-propionyloxy-N-methyl-N-ethyltryptamine) en 3D
Estructura molecular de 4-prO-MET

El caso de la 4-PrO-MET es un ejemplo de manual de esta "alquimia legal". Al ser un éster de una sustancia que a menudo se encuentra en una zona gris (la 4-HO-MET), se beneficia de una doble capa de protección jurídica. En muchos marcos legales europeos, si la sustancia "madre" no está estrictamente fiscalizada como estupefaciente de lista I, sus derivados químicos tampoco lo están automáticamente. Sin embargo, algunos países están empezando a aplicar leyes de análogos o prohibiciones por familias, lo que puede abarcar también estos ésteres.

Es un vacío legal que los laboratorios explotan a su favor. No es que estas sustancias sean legales porque sean seguras o estén aprobadas; son "legales" (o mejor dicho, alegales) simplemente porque la burocracia es más lenta que la química orgánica.

Esta etiqueta es el escudo final. Al declarar explícitamente que "no es para consumo humano", los vendedores intentan esquivar las leyes de salud pública y medicamentos. Sin embargo, esto coloca al usuario en una posición de vulnerabilidad total: al no ser un producto destinado al consumo, no existen controles de calidad, ni trazabilidad, ni garantías sanitarias (análisis, pureza, presencia de adulterantes).

Además, algunos proveedores indican explícitamente en sus webs que no garantizan la legalidad del producto en el país de destino ni que los envíos no vayan a ser retenidos por aduanas.

Riesgos legales actuales y endurecimiento normativo

Es importante matizar: que la tenencia no sea un delito penal automático en ciertas jurisdicciones no significa que sea una actividad exenta de riesgos legales. A esto se suman los riesgos aduaneros: los paquetes pueden ser abiertos, el contenido incautado y, en algunos casos, dar lugar a sanciones administrativas o investigaciones por importación de sustancias fiscalizadas o medicamentos no autorizados, incluso cuando el vendedor las presentaba como ‘legales’.

La venta de estas sustancias podría constituir un delito según jurisdicción contra la Salud Pública y las interpretaciones de los jueces están endureciéndose. Lo que hoy es un "vacío legal", mañana puede ser una condena, especialmente con la rapidez con la que Europa está intentando cerrar estos huecos mediante nuevas Leyes de Análogos.

Riesgos del consumo de triptaminas sintéticas

Hasta ahora hemos hablado de química y leyes. Pero, ¿qué ocurre cuando el "producto" interactúa con la biología humana? Aquí es donde la estética limpia de los anuncios de Instagram choca con la realidad farmacológica. Al no existir prospecto médico ni control de calidad, el usuario navega a ciegas.

La tiranía del miligramo

El primer gran riesgo de las triptaminas sintéticas es la precisión extrema que requieren. A diferencia del cultivo de hongos, donde se trabaja con gramos de biomasa, estas sustancias son activas en rangos tan bajos que cualquier desviación mínima puede alterar por completo la experiencia.

En la práctica, hablamos de cantidades de polvo casi invisibles, donde una diferencia que no puede apreciarse a simple vista puede marcar el paso de una experiencia manejable a una claramente abrumadora.

El problema se agrava por una limitación técnica evidente: las básculas domésticas o de uso recreativo no están diseñadas para medir con fiabilidad en este rango. Su margen de error puede ser igual o superior a la cantidad que se intenta dosificar.

Esto convierte la dosificación en un ejercicio de estimación más que de control real, introduciendo un nivel de riesgo que el marketing de estos productos rara vez menciona.

El "Factor de Conversión" de la 4-PrO-MET

Sustancia Diferencia Estructural Impacto en Peso Molecular Implicación Práctica
4-HO-MET Estándar (Referencia) 100% Molécula Activa Base de cálculo (1x)
4-PrO-MET Añade Grupo Propionato ~20% del peso es masa adicional antes de metabolizarse Se estima necesaria mayor cantidad para igualar efectos
*Nota: Valores orientativos basados en la diferencia de masa molar. El grupo propionato añade peso molecular hasta su hidrólisis metabólica. No son guías de dosificación médica.

Como explicamos antes, la 4-PrO-MET lleva una "mochila química" (el grupo propionato) que la hace más pesada. Esto significa que, al pesar el polvo, se está incluyendo el peso del 'escudo' químico. Por tanto, 20 mg de 4-PrO-MET contienen menos moléculas activas que 20 mg de 4-HO-MET. Es una cuestión de estequiometría básica: parte de lo que se pesa en la báscula es peso muerto hasta que el cuerpo lo procesa.

El riesgo surge cuando los usuarios consultan guías de dosificación antiguas de 4-HO-MET y las aplican a la nueva variante. Esto puede generar una falsa percepción de baja potencia o, en el peor de los casos, llevar a que se asuma una equivalencia directa y se calcule erróneamente al alza, derivando en un nivel de intensidad impredecible que se podría parecer a un 'mal viaje con la psilocibina'.

Formato "pastillas de colores": El peligro en el contexto fiesta

Un fenómeno preocupante detectado recientemente es la venta de estas triptaminas en formato de pastillas prensadas con colores neón y formas lúdicas (como patitos o escudos), idénticas a las de éxtasis (MDMA). Esta estética mimética aumenta el riesgo de confundirlas con MDMA u otros estimulantes, o de que en un entorno de fiesta alguien intercambie o consuma por error una pastilla que en realidad contiene una triptamina psicodélica.

Esto crea un riesgo de contexto crítico. Un usuario podría adquirir estas "legal highs" esperando un estimulante empático para una fiesta, y encontrarse 45 minutos después sumergido en una disolución psicodélica de la realidad, con distorsiones visuales severas, en medio de una multitud. El Set & Setting (el estado mental y el entorno) es vital en los psicodélicos; estas pastillas invitan a ignorarlo.

Los psicodélicos, por su potencial para intensificar emociones y percepciones, son pésimos "anestésicos sociales" en contextos caóticos: pueden convertir una situación socialmente exigente en una experiencia abrumadora en cuestión de minutos.

Sin historial de uso ni estudios

Finalmente, hay que apelar al sentido común biológico. La humanidad lleva milenios coevolucionando con los hongos Psilocybe. Sabemos sus efectos a largo plazo y su toxicidad orgánica aguda en humanos sanos se considera muy baja. En 2025, la 4‑PrO‑MET empezó a aparecer de forma cada vez más visible en publicidad y contenido promocional en Instagram, algo llamativo para una sustancia con perfil claramente psicodélico. No existen estudios sobre su toxicidad crónica, su interacción con otros medicamentos o sus efectos sobre el sistema cardiovascular a largo plazo. Aunque asumimos que es segura por su parentesco con la psilocina, la realidad científica es que quienes la consumen hoy son los sujetos de prueba de un experimento global no regulado.

Además, es importante matizar una distinción clave: aunque la psilocibina está siendo estudiada masivamente por su potencial terapéutico, no existen estudios equivalentes para la 4-HO-MET. Se especula que podría tener potencial debido a su similitud estructural, pero a día de hoy, su uso es puramente experimental y recreativo, careciendo del respaldo clínico que empieza a tener el hongo.

Reducción de riesgos en el consumo de triptaminas sintéticas

Aunque ninguna medida elimina el riesgo por completo, existen prácticas orientadas a reducir significativamente la probabilidad de experiencias adversas severas:

  • Dosificación precisa: Usar balanzas de alta precisión (0,001 g) y, cuando sea posible, recurrir a la dosificación volumétrica en solución para minimizar errores al trabajar con cantidades tan pequeñas.
  • Evitar la redosificación impulsiva: Si se consume un psicodélico de inicio lento o en formato profármaco, conviene esperar al menos 2 horas antes de valorar cualquier aumento de dosis. Por norma general, es más seguro no redosificar en la misma sesión.
  • Análisis de sustancias (Drug Checking): En el caso de pastillas, gominolas o gotas de procedencia dudosa, recurrir a servicios de análisis de sustancias cuando existan en tu entorno, en lugar de confiar en el marketing o en la palabra del vendedor.
  • Evitar interacciones: No mezclar estas triptaminas con otros psicoactivos recreativos (alcohol, estimulantes tipo MDMA/anfetamina, benzodiacepinas sin control médico), especialmente en contextos de fiesta, ya que las combinaciones aumentan la imprevisibilidad tanto psicológica como física.

¿Sintético o natural? Diferencias entre la 4-HO-MET y las setas mágicas

Desde un punto de vista técnico, el diseño de derivados como la 4‑PrO‑MET muestra hasta qué punto la química puede modificar una estructura para cambiar propiedades como la estabilidad o la forma de presentación. Pero en la práctica, comparar “sintético vs. natural” no va solo de química: va de cadena de producción, control de calidad, contexto de uso y el tipo de relación que se establece con la sustancia.

En productos comercializados como “Magic Drops”, gominolas o pastillas dentro del circuito de Research Chemicals, lo habitual es que el usuario esté comprando un producto sin el mismo nivel de garantías que existiría en un medicamento regulado: la información sobre identidad real, pureza, lote, trazabilidad y controles externos puede ser limitada o inexistente. Eso no implica que “todo sea falso” o “todo esté adulterado”, pero sí significa que la incertidumbre (y por tanto el riesgo) suele ser mayor, sobre todo cuando hablamos de compuestos activos en miligramos.

En el caso de las setas con psilocibina, el punto diferencial no es solo el origen biológico, sino que el proceso tiende a ser más transparente para quien las obtiene por vías trazables: se trabaja con un organismo cuyo crecimiento y manejo pueden documentarse, y el "material" final no suele reducirse a una sola molécula aislada. Aun así, natural tampoco equivale automáticamente a seguro: la potencia varía, hay margen de error de dosis y el contexto (set & setting) sigue siendo determinante.

También cambia la experiencia subjetiva: con hongos suele hablarse de un perfil más completo por la presencia de varios compuestos (además de la psilocibina/psilocina), mientras que con triptaminas sintéticas se tiende a describir una experiencia más focalizada al tratarse de una molécula concreta. Esta comparación, sin embargo, debe leerse con cautela: gran parte de estas descripciones provienen de reportes de usuarios y no de estudios clínicos controlados.

En resumen, más que una discusión moral (natural = bueno, sintético = malo), la diferencia útil para reducción de riesgos es práctica: regulación y controles, trazabilidad, consistencia de dosis y evidencia disponible.

Este artículo tiene fines informativos y de reducción de riesgos. No incitamos al consumo de sustancias ilegales ni a la compra de productos químicos no regulados. Infórmate sobre la legislación de tu país.

Fuentes y referencias

- Categorías : Actualidad , Consumo Responsable

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